Hecho por: Santiago Orozco Henry Rodriguez Cristian Uribe
¿ QUÉ ES ?
Es un proceso mórbido el cual afecta inicialmente las arterias Coronarias y da como consecuencia la necrosis (muerte) de parte del músculo Cardíaco. En lo referente a la afección coronaria (arterias del corazón) éstas administran nutrientes y oxígeno al músculo cardíaco, en el transcurso del IAM alguna de éstas arterias se tapa debido a un proceso denominado trombosis.La trombosis se produce por la activación de la coagulación de la sangre en una arteria afectada previamente por aterosclerosis. El resultado final es el (IAM) que como fue aclarado previamente es la necrosis (muerte) de parte del músculo cardíaco.
- Aumento típico y disminución progresiva (troponina) o aumento y disminución más rápida (CK-MB masa)de marcadores biológicos de necrosis miocárdica
- Cambios en el ECG indicativos de isquemia (elevación o depresión del segmento ST)
- Intervención coronaria (Ej,angioplastia coronaria)
EPIDEMIOLOGIA.
Dolor
torácico sugerente de insuficiencia coronaria
aguda a las Unidades de Emergencia Hospitalaria alto
impacto psicológico y de costos. Si bien alrededor
del 50% de los pacientes presentan un cuadro
inicial sugerente de SCA, La trombosis coronaria como complicación de una rotura de una
placa de ateroma es la causa más frecuente de IAM en hasta un
95%. asociada a policitemia vera, trombocitosis, estados de hipercoagulabilidad,
anomalías congénitas coronarias, arteritis en el
contexto de un lupus eritematoso sistémico, artritis reumatoide,
miocarditis
- Disnea (Dificultad para respirar
- Mareos. Es el único síntoma en un 10 %
- Palpitaciones
- Otros: Pueden ocurrir náuseas de origen
desconocido, vómitos, desfallecimiento y sudoración
FISIOPATOLOGIA.
Se inicia cuando una placa blanda sufre de
erosión o fisuración con la consiguiente
exposición del material subyacente constituido por
lípidos, células inflamatorias tipo linfocitos,
monocitos, macrófagos, musculares lisas que son
activadas a través de mediadores del tipo de
tromboxano A2, ADP, FAP,activación
del proceso de coagulación con adhesión y
agregación de plaquetas y generación de un
trombo oclusivo con fibrina y abundantes glóbulos
rojos
La isquemia así generada lleva al proceso de
necrosis del tejido distal a la obstrucción con los
consiguientes cambios estructurales de la
membrana celular y de su estructura fibrilar, que
llevan a la pérdida de capacidad contráctil
SEMIOLOGÍA
El infarto de miocardio es cuando una zona de tejido
que ha muerto por no haber recibido riego sanguíneo (y, por lo tanto, oxígeno)
durante un tiempo como para que las células de ese tejido dejen de funcionar de
manera irreversible.
La angina de pecho es la consecuencia del aporte
insuficiente de oxígeno al corazón. Puede manifestarse con unos síntomas
concretos, aunque también puede cursar completamente asintomática. En
ambos tipos de angina se produce una isquemia.
Aterosclerosis coronaria La capa más interna de la
arteria que está en contacto directo con la sangre circulante, se denomina
endotelio. La lesión inicial que caracteriza a la aterosclerosis es el depósito
de grasa en el endotelio de las arterias coronarias
La angina se percibe no tanto en forma de dolor, sino como
sensación de opresión en el centro del tórax. El paciente suele describirla
como algo pesado que le comprime el pecho, y que en mayor o menor medida se
acompaña de sensación de dificultad respiratoria.
Signos y síntomas
Dolor torácico repentino, intenso y prolongado que se percibe como
una presión intensa, y que puede extenderse (irradiarse) a brazos y hombros
sobre todo izquierdo, espalda, cuello e incluso los dientes y la mandíbula. Es
lo que se conoce como angor o angina de pecho.
CLASIFICACIÓN
Tipo 1:IAM espontáneo relacionado a isquemia
debida a un evento coronario primario (erosión
de la placa y/o ruptura, fisura o disección)
Tipo 2: IAM secundario a isquemia debida al
aumento de la demanda de O2
o disminución de
su aporte por: espasmo coronario, embolia
coronaria, anemia, arritmias, hipertensión e
hipotensión.
Tipo 3: Muerte súbita inesperada, incluida parada
cardiaca, frecuentemente con síntomas
sugestivos de isquemia miocardio, acompañado
presumiblemente de nueva elevación del ST, o
bloqueo de rama izquierda (BRI) nuevo, o
evidencia de trombo fresco en una arteria
Tipo 4a: IAM asociado con intervencionismo
coronario percutáneo.
VALORACIÓN MÉDICA
Clínico
Forma dolorosa precordial típica: historia de malestar/dolor
en centro torácico (área difusa) de 20 minutos o más de duración (son posibles
otras localizaciones como la epigástrica o interescapular), que aparece en reposo
o en ejercicio, no alivia totalmente con la nitroglicerina, no se modifica con
los movimientos musculares, respiratorios, ni con la postura. La molestia puede
describirse como algo que aprieta, pesa, ahoga, arde, quema, o solo como dolor,
de intensidad variable, a menudo ligera (especialmente en ancianos). Rara vez
es punzante o muy localizada. Datos importantes están dados en la posibilidad
de irradiación a zonas como el cuello, mandíbula, hombro (s), brazo (s), muñeca
(s) o la espalda, y la asociación de manifestaciones como disnea, sudoración,
frialdad, náuseas y vómitos (estas últimas aisladas o en combinación). Puede
comenzar como un edema agudo pulmonar, insuficiencia cardiaca, choque, síncope,
arritmias diversas o accidente vascular encefálico. Entre el 30-60 % de los
casos presentan pródromos días o semanas antes.
Electrocardiográfico
Los cambios en el electrocardiograma (ECG) en relación con el
IAM, se pueden observar en registro de las 12 derivaciones en ausencia de
factores de confusión, como son: BRI conocido, hipertrofia ventricular,
síndrome de Wolff-Parkinson-White (WPW) y postoperatorio inmediato de cirugía
coronaria. La presencia o ausencia de onda Q en el ECG de superficie, no
predice con fiabilidad la distinción entre IM transmural y no transmural. Las
ondas Q en el ECG indican una actividad eléctrica anormal, pero no son sinónimo
de daño miocárdico irreversible. Además, la ausencia de onda Q puede ser un
simple reflejo de la insensibilidad del ECG de 12 derivaciones, sobre todo en las
zonas posteriores del ventrículo izquierdo, irrigadas por la arteria
circunfleja izquierda. Los pacientes con onda Q y elevación del segmento ST
recientemente diagnosticados de un IM con elevación del segmento ST en un
territorio, presentan con frecuencia descenso del segmento ST en otras zonas.
Estos cambios adicionales en el segmento ST están causados por isquemia en un
territorio distinto de la zona de infarto, denominada isquemia a distancia o
por fenómenos eléctricos recíprocos.
IAMCEST
· Nuevo
supradesnivel del segmento ST mayor de 1 mm (0,1 mV) en dos o más derivaciones contiguas: en
derivaciones V2-V3 > 2 mm (0,2 mV) en hombres y >1,5 mm (0,15 mV) en
mujeres.
· BRI
del Haz de His (BRIHH) de nueva aparición e historia sugestiva de IAM.
· Infradesnivel
del segmento ST de V1-V4 e historia sugestiva de IAM que puede corresponderse
con un IAM inferobasal (posterior).
IAMSEST
· Nueva
depresión persistente del segmento ST mayor
de 0,5 mm en dos o más derivaciones
contiguas y/o inversión de la onda
T>0,1 mV en dos derivaciones contiguas con onda R prominente o razón R/S>1.
VALORACION FT
El proceso de valoración fisioterapéutica se divide en dos
fases:
· Valoración preliminar: consta de un diagnóstico primario, factores asociados a los problemas médicos, tiempo clínico de estancia, análisis de complicaciones presentadas durante la permanencia intrahospitalaria, etiología y estabilidad de los síntomas, tratamiento médico, estado psicosocial, indicaciones y contraindicaciones para un programa de rehabilitación cardíaca. Los anteriores datos deben ser conseguidos tanto en la historia clínica del paciente como en la entrevista y valoración por parte del fisioterapeuta. Si el paciente está dentro de los parámetros para realizar un programa más avanzado, se debe entrar al segundo tipo de valoración.
·
Valoración
definitiva: se resaltan, además de los temas anteriormente mencionados,
aspectos como signos y síntomas del IAM, función ventricular, respuesta
cardiovascular a la actividad y la decisión definitiva sobre si el paciente es
candidato a un programa de rehabilitación cardíaca.
TRATAMIENTO
Se habla de la rehabilitación
de IAM en tres fases específicas
- Fase I: Periodo de internación hospitalaria
- Fase II: Luego del alta
hospitalaria: fase activa o ambulatoria supervisada durante 3 - 6 meses.
- Fase III o de
mantenimiento: Comprende el resto de la vida del paciente y donde se enfatiza
conservar la aptitud física y reducir adicionalmente los factores de riesgo.
La fase I se divide
habitualmente en 2 etapas:
a) En la sala de
cuidados coronarios intensivos
b) Durante el resto de
la hospitalización.
FASE I: Se
inicia desde el primer día en los pacientes con IMA no complicado o cuando las
condiciones clínicas y hemodinámicas se estabilizan. Esta fase se
destina a contrarrestar los efectos del reposo prolongado (falta de acondicionamiento
físico, hipotensión ortostática, tromboembolismo pulmonar y otros) y constituye a la
vez el momento ideal para iniciar las actividades de prevención secundaria,
pues se educa al paciente acerca de su enfermedad, la dieta, los factores de
riesgo y su modificación, así como se le orienta respecto a sus medicamentos,
los cuidados que ha de tener en casa, la actividad física permitida y los
signos de alarma para solicitar ayuda.
Desde el punto
de vista físico, la actividad debe ser isotónica de 1-2 METS, que viene a
corresponder a una actividad como el aseo del paciente
En la unidad de
cuidados coronarios, a los pacientes con bajo riesgo se les insta a sentarse al
lado de la cama y efectuar su autocuidado; pero
una vez transferidos a la siguiente sala de hospitalización, se sientan y ponen
de pie solos, caminan asistidos dentro de la habitación y pasillos hasta 2
veces al día, comienzan por 5-10 minutos hasta media hora. En esta
fase conviene estratificar el riesgo, pues ello determina el protocolo a seguir
en la fase II.
FASE
II (fase activa o de ejercicios supervisados)
Puede comenzarse
con la prueba ergométrica precoz (5-15 días luego del IMA o una
semana después de la intervención quirúrgica). En esta fase es
cuando se consigue elevar la capacidad funcional del paciente.
Los integrantes
del grupo I (bajo riesgo) tienen una capacidad funcional normal (grupo 1), por
lo que no requieren aumentarla y lo único que necesitan es hacer ejercicios
físicos aeróbicos moderados o ejercicios isométricos suaves. Su
objetivo es actuar como prevención secundaria contra el sedentarismo y
coadyuvar al control de otros factores de riesgo (dislipidemia, hipertensión
arterial, diabetes mellitus). Por otra parte, como su riesgo es
muy bajo y el ejercicio moderado, no se impone que estén controlados en zona
hospitalaria y pueden ejercitarse en su domicilio, en espacios comunitarios y
hasta en su trabajo, lo cual incluye la vigilancia y el
monitoreo transtelefónico y los sistemas basados en Internet; no obstante, se
precisan estudios definitivos sobre la efectividad y seguridad de estos
enfoques, que incrementarían la referencia de pacientes y la accesibilidad
a los servicios de rehabilitación cardíaca y prevención secundaria.
Los pacientes de
los grupos II y III, por tener disminuida su capacidad funcional, sí necesitan
aumentarla y cumplir esta fase del entrenamiento físico de forma supervisada en
una zona hospitalaria, seguir los protocolos tradicionales y recibir una
atención ambulatoria en el hospital una vez egresados de esta
institución. En algunos países del este de Europa se realizaba un
régimen sanatorial, cuyo inconveniente consistía en aislar a los pacientes de
su vida normal.
Durante las
sesiones de entrenamiento físico se monitorizan las manifestaciones clínicas, los trazados
electrocardiográficos y los valores hemodinámicos antes,
durante y después del ejercicio
FASE
III (fase de mantenimiento)
En esta fase el
paciente desarrolla su actividad física de manera independiente, conforme a un
plan de entrenamiento establecido al término de la fase II. En esta
etapa no es necesario aumentar la capacidad funcional, sino mantenerla. En los
pacientes con bajo riesgo aficionados al deporte y sin contraindicaciones puede
continuar aumentando la capacidad funcional; pero en los que tienen alto
riesgo, la fase II puede durar más tiempo, considerándose en este caso la
posibilidad de pasar a la fase III cuando se han alcanzado 6 METS en la prueba
de esfuerzo. 6
Los pacientes
moderan su ejercicio a través del control de la frecuencia cardíaca o mediante
el uso de la escala de Borg y se controlan además los factores de
riesgo, incluidas las adecuaciones psicosociales necesarias.
· PROTOCOLO PSICOLÓGICO
Persigue
garantizar el bienestar psicológico de los pacientes para mejorar su calidad de
vida, eliminando la ansiedad, los estados depresivos u otros trastornos
conductuales. En algunos casos hay que solicitar el apoyo de un
especialista en psiquiatría.
Generalmente se
realizan tests psicológicos para valorar la personalidad, los niveles
de ansiedad y el grado de depresión, así como se efectúan sesiones de terapia
de grupo y ejercicios de autorrelajación. 18
· PROTOCOLO DE EDUCACIÓN O CONSEJO
Se ejecuta para
completar el programa integral de la llamada
“comprehensive cardiac rehabilitation” por los
anglosajones y consiste en mantener a los pacientes informados sobre
su enfermedad, darles pautas para auto conducirse y erradicarles la
angustia que suele invadirles después de haber sufrido un IMA.
Se les explican
además los objetivos del programa y las medidas de control del estrés
emocional; se les enseña a seleccionar alimentos cardiosaludables con clases de
dietética y se les dan consejos para el regreso a su vida laboral habitual y
terapia ocupacional.
Es conveniente que
los familiares más cercanos asistan a las sesiones de educación,
independientemente de que los consejos a los pacientes con alto riesgo deben
ser personalizados.
PLAN
DE MANEJO CASERO
1ro. Frecuencia del entrenamiento: no menos de 3 veces por semana
2do. Duración del entrenamiento: 30-45
minutos. Básicamente se divide en 3 etapas: calentamiento,
endurecimiento o resistencia y enfriamiento, En cada sesión puede
incluirse una etapa recreativa de 10-15 minutos para mejorar el aspecto psicosocial, así como la integración y adhesión al plan
un excelente ejercicio para comenzar la
actividad física es caminar
Bibliografia :
·
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Rosas, G., & Velez,
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Universidad Autónoma de Manizales.












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